Se llama mosquitos a muy diversos insectos del orden dípteros y, en general, a todos los del suborden nematóceros. Los mosquitos con mayor importancia práctica son los culícidos que por ser hematófagos, son a la vez frecuentes vectores de enfermedades infecciosas. Otras familias importantes son los quironómidos (Chironomidae) o los tipúlidos (Tipulidae).

Ciclo de vida del mosquito

Las diferentes especies de mosquitos ponen sus huevos en el agua, desde un pequeño recipiente a una extensa zona pantanosa. Las larvas viven en el agua, trasladándose desde el fondo, donde capturan por filtrado los microorganismos de los que se alimentan; hasta la superficie, donde obtienen oxígeno a través de un aparato respiratorio con forma de esnorquel. En el estado de pupa no se alimenta, pero es muy activo, a diferencia de la mayoría de los insectos. Los adultos rompen su cutícula por la presión interna, saliendo y comenzando así su vida aérea.
Mosquitos

Algunos mosquitos se alimentan a base de vegetales, sobre los que producen agallas o protuberancias, originando a veces graves plagas en los cereales.

Pero los que revisten especial interés para el hombre son sin duda los hematófagos; vale decir, los que se alimentan con sangre. Dato curioso, en muchas especies de mosquitos sólo las hembras son hematófagas, en tanto los machos son chupadores de jugos de plantas.

Claro que los insectos que sorben sangre humana pueden ocasionarnos enfermedades.

El tristemente célebre mosquito anofeles se ocupó durante siglos de transmitir la malaria o paludismo, en tanto las especies Aedes aegypti y Stegomia calopus se encargaron de la fiebre amarilla; el mismo Aedes aegypti y el Phlebotomus papatasii han sido y son responsables de la fiebre conocida como dengue.

El mosquito común se caracteriza por el zumbido agudo y constante que produce al volar, y que en el silencio de la noche se puede apreciar (y odiar) perfectamente.

Aunque también es una especie hematófaga, el mosquito común no transmite enfermedades, a menos que consideremos enfermedad a las molestas ampollitas que dejan sus picaduras.